¿Los padres influyen en la enseñanza del futbol?

La educación de un futbolista es un proceso complejo en el que intervienen muchos factores. Los padres constituyen el centro que controla el resto de los aspectos influyentes debido al vínculo psicoemocional que comparten con sus hijos.

Los niños y jóvenes fijan una posición con respecto al deporte que ha sido inculcada por sus padres. En el mundo del fútbol existe un grado de competencia elevado debido a que es la disciplina con mayor cantidad de adeptos en el mundo. Es por esto que los tutores o responsables hacen de sus hijos una extensión de sí mismos para garantizar su éxito.


A pesar de que las intenciones tengan un fundamento positivo, los padres transmiten todas sus frustraciones, motivaciones y sentimientos a los infantes. Aquellos que deseen que sus hijos tengan una experiencia deportiva satisfactoria deben cuidar sus concepciones sobre la disciplina e incluso cambiar sus expectativas acerca de las posibles metas alcanzadas.

Errores comunes de los padres hacia hijos futbolistas

  • El fútbol es un trampolín para mejorar el estatus social.
  • Pensar que la experiencia deportiva es una pérdida de tiempo o un elemento distractor para la vida del joven.
  • Prohibir la asistencia a los entrenamientos por incumplimiento de las asignaciones académicas.
  • Tener la convicción de que el fútbol es un deporte peligroso para la salud física de sus hijos.
  • Intentar aliviar frustraciones a través del desenvolvimiento atlético de los hijos ejerciendo por esto una gran presión psicológica.

Apoyo para los hijos futbolistas

Verheijen, en su texto “Conditioning of soccer”, afirma que los jugadores de mejor actuación contaban con una influencia positiva de sus padres. El apoyo brindado por sus progenitores se derivaba de que estos habían practicado algún deporte al menos a nivel medio.


Adicionalmente, se demostró que la totalidad de ellos se sentía a gusto con las metas alcanzadas durante su vida. Añade el autor que los progenitores involucrados se habían desempeñado en una disciplina distinta a la de sus hijos. Tomando en cuenta estas cuestiones, los profesionales hacen las siguientes recomendaciones:

  • En este sentido, es recomendable que los padres distantes al mundo deportivo se empapen de información sobre las actividades que realizan sus hijos. De esta manera, será más sencillo acompañar al joven dentro de un proceso que cambiará por completo su estilo de vida.
  • La historia de los padres no debe ser reproducida en la de los hijos. Las circunstancias particulares conducen hacia logros y fracasos distintos inevitablemente. Ejercer demasiada presión puede ocasionar el abandono de la disciplina o un sentimiento de inseguridad al ejecutar las actividades deportivas.
  • Celebrar los éxitos es una estrategia efectiva para motivar a los jóvenes durante los primeros años de enseñanza. Los progenitores pueden valerse de pequeñas recompensas para premiar la constancia y el esfuerzo que se ha invertido en el deporte.

Permanente comunicación efectiva

Acotamos que los padres deben estar en sintonía con los entrenadores en lo que corresponde a la enseñanza deportiva. Según Kormelink y Seeverens es difícil para los jóvenes tener una posición segura ante los retos diarios si las opiniones entre padres e instructores entran en conflicto. La armonía de ambos crea un ambiente que propicia el desarrollo de atletas integrales, quienes llegan a alcanzar el equilibrio físico y mental. En síntesis, la labor de los adultos es alentar las ambiciones de los jugadores canalizándolas a través de recursos psicopedagógicos que los ayuden a desarrollarse de acuerdo su ritmo.

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