Los límites de la capacidad pulmonar y su relación con el fútbol

Los músculos respiratorios también requieren de un cuidado especial en los atletas. El fútbol es un deporte que exige una capacidad pulmonar cada vez mayor por lo que es importante entender su proceso.

Todos los deportes ameritan un buen funcionamiento orgánico para llegar al máximo rendimiento en los desafíos propios de cada entrenamiento. Sin embargo, el fútbol destaca como una de las disciplinas más exigentes a nivel respiratorio. El cuerpo está expuesto a pruebas cardiovasculares prolongadas que lo obligan a demandar mayores cantidades de oxígeno. 

¿Qué es la capacidad pulmonar?

En medicina se llama capacidad pulmonar a la cantidad máxima de aire que pueden contener los pulmones tras haber inspirado voluntariamente. A esta se le añaden otras variantes que ayudan a determinar la resistencia del deportista.


La capacidad vital es una de ellas y mide el volumen de aire que puede espirar una persona de manera forzada después de una inspiración máxima. Por último, la Capacidad Pulmonar Total (CPT) se calcula con la capacidad vital más el volumen residual que es el resto de aire almacenado en el sistema respiratorio.

La capacidad pulmonar en futbolistas

Una persona normal cuenta con una Capacidad Pulmonar Total de 6000 ml. En el caso de los futbolistas el volumen de aire que ingresa a los pulmones puede incrementarse a 200 litros por minuto en actividades de baja intensidad, mientras que en trabajos más exigentes podría dispararse a los 200 l/min.


Esto significa que un atleta que practique frecuentemente la disciplina tiende a llegar hasta una CPT de 2 litros. Semejante capacidad es posible gracias a que los músculos respiratorios expanden la caja torácica para permitir el paso de un mayor volumen de aire. Este es un proceso de adaptación que se desarrolla con la práctica de la rutina diaria.

Ejercicios para aumentar la capacidad pulmonar

El trabajo generado por los entrenamientos HIIT son perfectos para mejorar la respuesta de los músculos involucrados en la respiración. Los intervalos de alta intensidad contribuyen a que los pulmones transfieran el oxígeno a la sangre de manera eficaz. Los resultados son notables en la disminución de la fatiga y el rendimiento general del atleta.


El método de la apnea también es útil pues consiste en aguantar la respiración hasta el tiempo máximo antes de cada práctica. Se recomienda repetir el procedimiento durante los primeros 7 minutos del calentamiento. Esta es una de las técnicas más efectivas en tanto que es la empleada para el entrenamiento de apneistas profesionales que pueden retener el aire hasta 4 minutos y medio.


Una forma sencilla que se puede hacer en cualquier momento libre es inflar globos. Lo único que se debe realizar es respirar profundamente y luego hinchar el globo hasta que no quede aire en los pulmones. Con dos sesiones de treinta repeticiones al día será suficiente para iniciar.

Conclusión

Ejercitar el sistema respiratorio es tan importante como el resto del cuerpo. Los futbolistas realizan un entrenamiento que requiere de un esfuerzo aeróbico importante. Por tanto, es preciso acondicionar los músculos involucrados en el transporte de aire para mantener un ambiente de oxigenación apto para el buen funcionamiento del sistema.


La resistencia depende en gran parte del manejo asociado a las vías respiratorias pues cuando disminuye o se estanca la capacidad pulmonar el deportista empieza a mostrar signos de fatiga frecuentes. Dichos síntomas no solo limitan la respuesta corporal, sino que igualmente puede tener un impacto psicológico negativo cuando no llega suficiente oxígeno al cerebro. 

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