Los errores más típicos que los entrenadores deberían evitar

Para ser un buen entrenador debemos tener presente ciertos hábitos y valores a potenciar pero también debemos prestar especial atención a una serie de errores que no podemos cometer.

En varias ocasiones hemos hablado de las conductas o los valores que los miembros del cuerpo técnico deberían poseer y potenciar para realizar correctamente sus funciones como entrenadores y educadores. Siempre desde una óptica positiva, es bueno ir recordando los hábitos a desarrollar para ir mejorando como entrenadores pero también es positivo ir reflexionando sobre ciertos errores que en mayor o menor medida muchos entrenadores cometen especialmente al inicio de sus carreras. Con ánimo de ayudar, repasaremos los principales desaciertos cometidos y las soluciones fundamentales para cambiar estas tendencias


Los errores más típicos a evitar por los entrenadores


  1. No planificar correctamente la temporada: es imprescindible tener una guía original básica con la temporada organizada. Posiblemente los entrenadores deban adaptarse a nuevas circunstancias y situaciones durante la temporada pero deben seguir unas pautas en todos los aspectos relacionados con el equipo (estrategia, comunicación, normas generales...).

  2. Crear expectativas demasiado elevadas: sin mostrar falta de confianza en la plantilla, los entrenadores no pueden crear unas expectativas en los jugadores y familiares muy alejadas de la realidad. Es más aconsejable tener objetivos realistas pero potenciando siempre los aspectos positivos de los jugadores.
  3. No gestionar bien las rotaciones: como ya vimos en un artículo anterior, las correcta gestión de las rotaciones de los jugadores es imprescindible para realizar una buena labor como entrenador. Las rotaciones mejorarán el aspecto físico de la plantilla aumentando también el grado de compromiso y lograrán resultados positivos en la mentalidad de los jugadores.
  4. Venirse abajo ante malas situaciones o arriba ante buenos resultados: es necesario transmitir al grupo la capacidad para mantener la calma tanto en los malos como en los buenos momentos. De esta manera verán también reforzada su confianza ya que el cuerpo técnico así lo transmitirá al mantener la seguridad y tranquilidad en esos momentos.
  5. Dar demasiadas instrucciones: si los entrenadores hablan mucho o dan demasiadas instrucciones corren el riesgo de perder la atencion de sus jugadores. Quizás es más aconsejable enseñar con el ejemplo o haciéndoles preguntas para que se cuestionen los motivos de las decisiones del cuerpo técnico. De esta manera, probablemente interiorizarán mejor los conocimientos.
  6. No repasar entrenamientos y partidos: tanto de las acciones que han salido bien como de los aspectos a mejorar, es importante que después de los entrenamientos y los partidos se realicen breves análisis o síntesis con el objetivo de ayudar a la plantilla a entender mejor los objetivos planteados.
  7. Potenciar únicamente un aspecto del juego: a pesar de la filosofía del cuerpo técnico, es fundamental que los entrenadores trabajen todos los aspectos relacionados con el juego. No deberían únicamente centrarse en la técnica por ejemplo ya que el objetivo es formar a los jugadores lo más completos posible.
  8. Entrenamientos poco claros: siguiendo con la habilidad organizativa de los entrenadores, éstos deben mostrar la capacidad suficiente para estructurar adecuados entrenamientos que tengan fundamento.
  9. No estar abierto a nuevos conocimientos: los miembros del cuerpo técnico deberían ser los primeros en aceptar que no lo saben todo. Siempre pueden aprender cosas nuevas que transmitir a la plantilla. De esta manera ambos crecerán y serán mucho más completos.


Con estas pautas, y sin olvidar que la actitud ha de ser siempre positiva, los entrenadores pueden ir entendiendo mejor su importante labor. Seguro que a medida que avanza la temporada, los conocimientos son mayores y la experiencia puede ayudar a facilitar la labor del cuerpo técnico.

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