Las lesiones de los isquiotibiales en el fútbol

Los isquiotibiales son un grupo muscular muy importante en los movimientos cotidianos que realizamos durante nuestro día a día. En la vida de los deportistas y especialmente en la de los futbolistas, este grupo adquiere todavía más relevancia ya que por las acciones y movimientos que se llevan a cabo en el fútbol, los isquiotibiales son uno de los mayores causantes de lesiones.

Los isquiotibiales son los músculos posteriores del muslo y es un grupo compuesto por el semimembranoso, el semitendinoso y el bíceps femoral. Se originan en la pelvis y llegan hasta la tibia y el peroné siendo un grupo muscular biarticular que puede actuar como extensor de cadera y como flexor de rodilla además de intervenir durante la flexión de la cadera y en la extensión de rodilla.


Lamentablemente la lesión en los isquios es una de las lesiones más típicas y frecuentes en la vida en general de los deportistas y en particular de los futbolistas, ya que el fútbol se caracteriza principalmente por la realización de continuos cambios de ritmo y de sentido y por los golpeos del balón. Junto con otros deportistas, los jugadores de fútbol tienen más riesgo de padecer esta lesión porque es un deporte en el que predomina el tren inferior y una sobreutilización de una pierna por encima de la otra.

Mecanismos, localizacion y factores de riesgo de la lesión

Si nos centramos en la localización de este tipo de lesiones, podemos decir que los mecanismos de la lesión isquiotibial son indirectos y están relacionados con la elongación forzada excediendo los límites del tejido muscular. Y como comentábamos antes, el principal gesto que provoca la lesión en los isquiotibiales es el sprint o la carrera a alta velocidad. Es importante tener en cuenta que entre las lesiones más comunes que nos podemos encontrar tenemos las distensiones musculares que pueden convertirse en una ruptura completa en los casos más graves. Además, dentro de este grupo de músculos, el bíceps femoral es el que presenta una mayor frecuencia de lesiones.


Existen diferentes factores que implicarán una mayor exposición ante este tipo de lesiones como son la edad, la composición de la fibra muscular y las lesiones anteriores o la fatiga, la mala posición lumbar y un calentamiento inadecuado. Los primeros son los que no se pueden evitar mientras que los últimos se pueden modificar y por lo tanto, se deberán tener en cuenta para la prevención, diagnóstico y recuperacion de la lesión.

Prevención de la lesión

Con este tipo de conductas se buscará incrementar la longitud de la musculatura que realiza la máxima fuerza posible. Para evitar en la medida de lo posible este tipo de lesiones es fundamental tener una buena condición física en general y un estilo de vida saludable, un correcto equilibrio muscular, evitar la rigidez en la muscultura isquiotibial y evitar la falta de movilidad articular.


Y siempre con la supervision de un profesional, es aconsejable realizar una serie de ejercicios como estiramientos pasivos, estiramientos dinámicos, ejercicios en desequilibro o ejercicios exocéntricos.





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