La ventaja que supone jugar un partido como local

Según varios estudios, existe una relación entre jugar como local y partir con cierta ventaja por ese mismo motivo. A pesar de que puede ser cierto, la influencia de esta variable ha ido perdiendo su importancia en los últimos tiempos y sigue considerándose un aspecto muy relevante.

Analizando la incidencia en el resultado del factor campo más allá de ciertos tópicos como el famoso árbitro casero o la afición como jugador número doce, podemos afirmar que esta variable aporta una cierta ventaja inicial para el equipo local en cualquier categoría y en prácticamente todos los niveles. La constatación de este hecho, además de que según el porcentaje que resulte puede suponer la profesionalización de una competicion por encima de otra, está demostrada precisamente por el número que se denomina HA (ventaja local por sus siglas en inglés). Este porcentaje se obtiene relacionando la cantidad de puntos obtenidos en campo propio con el total de puntos conseguidos en una temporada. Con estos datos se puede observar que las ligas menos profesionalizadas obtienenen porcentajes muy elevados. Misteriosamente, en estas ligas jugar en casa adquiere todavía mucha más relevancia.


Sin embargo, con la evolución del propio fútbol aparecieron otros factores que reducieron relativamente esta ventaja inicial de jugar como local como la profesionalización de los aspectos psicológicos, del estudio de los sistemas tácticos de los rivales, de los árbitros, los tres cambios por partido, la eliminación del límite de jugadores extranjeros por equipo, la mayor facilidad y comodidad en los desplazamientos...


Siguiendo con la idea de que al jugar en casa se puede contar con el respaldo de la afición prácticamente siempre, un público interactivo que apoya a su equipo puede ser un factor que ayude a mantener esa posible ventaja inicial. Una afición hostil, de gran tamaño o que por el tipo de campo está muy encima de los jugadores, podrá ser determinante en la consecución de mejores resultados como local de su equipo.


También existen distintos estudios que añaden que además de influir en el conjunto del equipo, jugar en terreno propio afecta de manera positiva a los jugadores individualmente. Además de poder influir en el resultado, afecta en el rendimiento de los futbolistas ya que en casa acaban disparando en más ocasiones a la portería rival o interceptando más veces el balón.


A pesar de los factores que pueden determinar esa cierta ventaja inicial, también existen algunos incovenientes asociados a jugar como local. Junto con la pérdida relativa de influencia de esta variable con el paso de los años, podemos añadir que los jugadores y el equipo pueden jugar excesivamente motivados lo que puede afectar a su rendimiento deportivo y es posible que sientan una mayor presión por parte de su público.


Para resumir todas estas ideas, podríamos decir que los diferentes estudios e investagaciones demuestran que jugar como local puede ser un factor determinante para conseguir un buen resultado. A pesar de que en los tiempos actuales quizás pueda parecer menos decisivo que antaño, a muchos les sigue afectando cuando juegan o deben preparar una alineación. Y aunque el fútbol no es matemático, el resultado de estos estudios deberían como mínimo tenerse en cuenta.

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