Entrenamientos que motivan: 5 ideas para organizarlos

La responsabilidad de un director técnico no se concentra únicamente en la labor de dar órdenes y ser un estratega del equipo. Por el contrario, el un mediador en todo momento. Por ende, tener un equipo bien motivado es importante.

La concentración de todo el equipo y su dedicación para que rindan los jugadores al 100% es responsabilidad del entrenador. Para que los jugadores se sientan bien motivados y tengan la cabeza de lleno en el juego, debe haber una asistencia directa por parte del entrenador. Por tanto, deben crearse ideas motivacionales para el correcto funcionamiento del equipo. A continuación, expondremos al menos 5 ideas que siempre son recomendadas para que el equipo trabaje en plenitud.

1. Crear un escenario propicio

Son muchas las personas que conforman un equipo y cada una de ellas tiene una personalidad diferente. Por ello, hay que organizar un espacio en donde todos se sientan conformes. ¿Cómo se lograría eso? La idea es que existan las condiciones de juego mínimas necesarias para que todos se sientan cómodos. Es fundamental perseguir el confort en los atletas.

2. Una correcta comunicación

Todos los jugadores tienen sus propias ideas e intereses. Escucharlos parece una propuesta fundamental. Por lo tanto, conocer sus inquietudes, dejar que se comuniquen y hablen en público hará que el trabajo en equipo fluya.

3. Un objetivo claro

Cuando no existe un plan de juego claro o no se ha planteado un objetivo en concreto, los jugadores no tendrán un norte fijo. Eso los llevará al fracaso. Depende del entrenador plantear una ruta de acción en los juegos venideros y saber qué es lo que perseguirán. Sea una copa, clasificar para algún torneo o mantener la permanencia en una categoría. Cuando ese objetivo se ha instaurado, se verán resultados provechosos.

4. Proponer aspectos de nivel competitivo en su rendimiento

Colocar metas no es suficiente en muchos casos. Para mantener viva la motivación, los jugadores deben sentir algún tipo de reto. Por ello, hay que perseguir la meta última. Haz que los jugadores no desistan de dicha meta que se ha planteado. Pero, mucha atención, tales metas no deben ser conformistas o pequeñas. Hay que apuntar a lo grande (ganar y sumar trofeos). Cuando se percibe cierto nivel de demanda y exigencia colectiva, paulatinamente se convertirá ese objetivo en motivación y rendimiento en la cancha.

5. Saber responder a los escenarios adversos

Las derrotas o los impases son habituales en el mundo deportivo, incluso para los más grandes clubes. Por lo tanto, el staff debe saber cómo responder a tales improntas. Por ejemplo, debe aplaudirse el buen rendimiento, no deben existir castigos por malos rendimientos, ni sanciones. Hasta en los momentos más adversos, la motivación y el apoyo grupal debe ser la respuesta.

 

Estos cinco consejos apuntan a un correcto trabajo en equipo. El desempeño colectivo dentro de la cancha debe ser una excusa suficiente para perseguir metas grandes en el ámbito deportivo. Una correcta comunicación y objetivos claros serán la razón principal para un correcto funcionamiento interno.

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