El tiempo de descanso en un partido de fútbol

El tiempo entre las dos partes de un partido no solamente permitirá dar un poco de descanso al equipo sino que también será fundamental para que el entrenador transmita el mensaje adecuado que ayude a mejorar y/o potenciar los distintos aspectos del juego.

Los entrenadores y miembros del cuerpo técnico tienen como uno de sus objetivos principales aprender a gestionar el tiempo de descanso entre la primera y la segunda parte de un partido para que este breve periodo sea beneficioso para el equipo. Debido a su corta duración, los entrenadores no tienen mucho margen de actuación y por eso deberán ser capaces de transmitir el mensaje adecuado y de una manera sintetizada.


Como acabamos de ver, los principales inconvenientes que tiene el cuerpo técnico en esta situación es el tiempo y el mensaje. El descanso entre las dos mitades se caracteriza principalmente por su corta duración y durante ese tiempo el entrenador y sus ayudantes deberán tener en cuenta muchos aspectos: la recuperación física y mental de sus futbolistas, retocar ciertos aspectos y potenciar otros, etc. Por lo tanto, se acumulan muchas tareas que los entrenadores deberán ordenar en función de su relevancia. Si además consiguen sintetizar las ideas que transmiten, estarán más cerca de gestionar eficazmente el tiempo de descanso. Junto con el mensaje breve y conciso, adquiere mucha relevancia la actitud y disposición del entrenador ya que deberá transmitir unas ideas relacionadas con la situación real vivida durante el primer tiempo y teniendo en cuenta el carácter de los futbolistas.


Cuando estos factores ya se tienen en cuenta, es importante que los entrenadores sepan gestionar el descanso ofreciendo así las mejores condiciones de recuperación a su plantilla mientras que al mismo tiempo son capaces de corregir posibles errores y remarcar las buenas dinámicas. Lógicamente, los entrenadores buscarán de esta manera mejorar el rendimiento del equipo en la segunda parte. Para administrar de manera adecuada el tiempo de descanso, los entrenadores pueden dividirlo en 3 fases: relajación, inspección y planificación. La primera fase implicará tener en cuenta la correcta posicion de los jugadores en el vestuario para que efectivamente puedan descansar y recuperarse. Para ayudar a conseguirlo también será importante la reposicion de líquidos y/o nutricional. La segunda fase, que puede realizarse al mismo tiempo que la primera, consiste en asegurarse de que ningún jugador padece algún problema físico o solventarlo en el caso de fuera necesario. Cuando se han finalizado los pasos anteriores, los entrenadores iniciarán la planificación de la segunda parte teniendo en cuenta que la charla debe seguir los principios que hemos comentado anteriormente. Además, es aconsejable potenciar el reconocimiento del éxito y la confianza de los jugadores.


También es recomendable para lo entrenadores tener en cuenta ciertas consideraciones como el hecho de entrar todos juntos al vestuario, incluidos los que han estado en el banquillo durante la primera parte, dar un pequeño descanso a los jugadores para ellos mismos o situarse en una buena posición para que toda la plantilla tenga un buen ángulo de visión. Junto con estas consideraciones, los entrenadores no podrán descuidar su forma de actuar porque de la misma manera que sus tareas en el descanso deben tener ciertas características, su manera de realizarlas también. Por eso es básico que separen los errores concretos de los que se cometen reiteradamente, que avisen primero y de manera individual al jugador al que vayan a substituir, que planifiquen en la medida de lo posible la charla técnica y táctica, que cuiden su tono de voz....

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