El entrenamiento menos visible del fútbol base

Sin tener en cuenta la categoría en la que jueguen los futbolistas, estos deben serlo las 24h del día. Con el entrenamiento invisible, los jugadores podrán acortar los plazos de recuperación de las lesiones, evitarlas y en general, estarán más preparados para seguir con su desarrollo.

El entrenamiento que no se ve en el fútbol en general, es aquel que los entrenadores y miembros del cuerpo técnico no ven ni pueden controlar pero que todo jugador, independientemente de la categoría, debería realizar. Esta preparación fuera de los entrenamientos y partidos oficiales puede estar diseñada por el entrenador o preparador físico, pero serán los jugadores los que tendrán que estar dispuestos a seguirla y a mantener el grado de constancia necesario. Si no se tiene en cuenta este tipo de entrenamiento, los jugadores verán afectado su rendimiento a medida que se vayan haciendo más mayores, y aunque en los más jóvenes quizás no afecte al rendiminto de manera inmediata, estarán adquiriendo unas conductas que provocarán que su desarrollo vaya desacelerando.


A pesar de que puede realizarse un análisis lo suficientemente completo sobre este tipo de entrenamiento, en el fútbol base en concreto podríamos resumirlo como una serie de hábitos saludables que nuestro cuerpo agradederá y que ayudarán a mantener nuestro organismo en perfecto funcionamiento.


Nutrición

Es vital educar a los jugadores desde bien pequeños para que sepan la importancia que adquiere llevar una correcta alimentación. Y no solamente enseñarles lo que deberían comer sino también el cuándo y el cómo. Tras la actividad física de un entrenamiento o partido, y aunque quizás el organismo está menos propenso a recuperar los nutrientes perdidos, es el mejor momento para ello ya que de esta manera la recuperación será más rápida y eficiente. Para la recuperación será básico la ingesta de hidratos de carbono y proteínas sin olvidar la necesaria hidratación antes, durante y después de la actividad física. Por lo tanto, los jugadores deben ser consecuentes con los hábitos nutritivos cuando tengan una actividad pero también en su vida en general ya que ir modificando estos hábitos o potenciarlos únicamente cuando haya un partido o entrenamiento, no será beneficioso para el organismo.


Higiene

Otro aspecto clave a tener en cuenta también fuera de la rutina de los entrenamientos y partidos es la higiene de los jugadores. Además de imponer la ducha posterior a la actividad como obligatoria, los jugadores y los propios padres deberían controlar varios aspectos que pueden acabar afectando al rendimiento de los futbolistas. La higiene bucal, el cuidado de las uñas de los pies, de las ampollas o de las durezas y el uso del material adecuado por parte de los jugadores, son hábitos a potenciar dentro y fuera del terreno de juego que se deberían tener muy en cuenta.


Recuperación

Para evitar las posibles fatigas acumuladas y asimilar las cargas de los entrenamientos es fundamental realizar una adecuada recuperación. Dependiendo de la intensidad del entrenamiento y de los medios u opciones que tengamos, dispondremos de distintas opciones para llevar a cabo una buena recuperación. Las estrategias nutricionales, la hidroterapia, un sueño reparador, los estiramientos, masajes o la electroestimulación son opciones que pueden seguirse teniendo en cuenta la categoría y las edades de los jugadores.

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