El desarrollo psicológico de un futbolista

Si el rendimiento deportivo se ve influenciado por aspectos psicológicos y emocionales significa que son factores que los entrenadores también deben trabajar.

Si los aspectos técnicos y tácticos junto con el estado físico de un jugador es vital para su crecimiento como futbolista, no podemos obviar el estado mental y los factores emocionales como aspectos también fundamentales para una evolucion todavía mayor. Para conseguir un rendimiento más completo y óptimo, el cuerpo técnico debe añadir el trabajo psicológico a sus labores durante los entrenamientos.


Como hemos comentado, para llevar a cabo un entrenamiento completo el entrenador también debe potenciar aspectos psicológicos tanto a nivel individual como grupal a través de ejercicios de carga emocional y adaptándose a la categoría, a la situación por la que atraviesa el equipo o al momento de la temporada. Para los equipos de fútbol base es el mejor momento para empezar entrenar mental y psicológicamente a los jugadores. 


Para iniciar el desarrollo psicológico de los jóvenes futbolistas, los entrenadores deben tener en cuenta varios aspectos fundamentales:


  • Motivación: los jugadores motivados evolucionarán más rápido y los equipos motivados pueden marcar las diferencias respecto a sus rivales. En este sentido es importante que los entrenadores conozcan los motivos reales por los cuales sus jugadores quieren jugar a fútbol para de esta manera orientar mejor su laborar como entrenador y formador.


  • Confianza: cuando los miembros de una plantilla tienen confianza en sí mismos, disponen de una ventaja en el momento de realizar las acciones en los entrenamientos o durante los partidos. Potenciar una comunicación con refuerzos positivos y plantear ejercicios en los que un buen resultado sea muy factible ayudará a generar más confianza en los jugadores. Para conseguir que estos tengan el grado justo de confinza en sí mismos, el cuerpo técnico debe tener en cuenta las expectativas que se generan los propios jugadores, las que desarrollan los padres y familiares y por último las suyas propias como entrenadores.


  • Concentración: la capacidad de los jugadores para concentrarse no solo en lo que están haciendo ellos sino también en los aspectos del entorno, es otro aspecto a trabajar por parte de los entrenadores. Como en los anteriores puntos clave, no podemos olvidar que esta formacion también servirá a los jugadores para sus vidas fuera del fútbol.



A pesar de que sería bueno que un miembro del cuerpo técnico tuviera conocimientos de psicología deportiva, estas ideas básicas pueden ayudar a cualquier entrenador que está empezando a iniciar la formación emocional de sus jugadores.

Volver
Contenido relacionado