Ejercicios para mejorar la velocidad de los jugadores de fútbol

La velocidad de un jugador es una habilidad física y táctica a desarrollar que no debemos obviar ya que ayudará a potenciar las aspectos ofensivos y también las tareas en defensa.

Es probable que en equipos de edadas tempranas, la velocidad no sea un aspecto básico a desarrollar ya que normalmente se pretende potenciar y ejercitar las acciones técnicas y tácticas más fundamentales como el control, el pase o los movimientos de apoyo. Sin embargo, y como hemos dicho en varias ocasiones, cuando un jugador es más completo acaba ofreciendo más soluciones para el equipo y para él mismo.


En este sentido, adquieren cierta relevancia otras cualidades menos básicas pero potencialmente muy benficiosas para los jugadores como la velocidad, la fuerza o la resistencia. En este artículo nos centraremos en la velocidad que, en mayor o menor medida, permitirá a los jugadores dar una respuesta rápida y correcta a los diferentes estímulos y necesidades que se dan durante el transcurso del juego. A continuación veremos varios ejercicios que permiten entrenar esta cualidad, aunque hay que tener en cuenta que la velocidad es un concepto muy global ya que según la situación del juego, se obtendrá ventaja de una u otra manera: unas veces corriendo más y otras frenando en seco, jugando a un toque o conduciendo el balón o tomando decisiones correctas en el momento adecuado.


Ejercicios para mejorar la velocidad


  • Escalera de velocidad: una práctica simple pero efectiva, es la escalera de velocidad. Parecida a una escalera real pero hecha de lona y situada en el suelo, permite realizar ejercicios de coordinación y velocidad. Como ejemplos podemos tener los siguientes: 
    • Levantar las rodillas a la altura de las caderas con pasos cortos para que los pies toquen cada cuadro de la escalera.
    • Avanzar saltando con ambos pies pisando una vez cada cuadrado.
    • Pasar saltando con un solo pie, avanzando de costado siempre pisando en cada cuadrado.
    • Tres saltos con las rodillas al pecho y avanzar un escalón. Avanzar así hasta terminar.


  • Arranques alternativos: un ejercicio basado en un sprint de 10 a 15 metros con variedades para no caer en la monotonía. Por ejemplo::
    • Hacer dos flexiones, un burpee y un sprint.
    • Cinco toques de balón y hacer un sprint.
    • Correr tres o cuatro metros de espaldas, girarse y hacer un sprint.
    • Sentado sobre las manos, levantarse sin la ayuda de estas y hacer un sprint.


  • Correr con zancadas: colocamos diez marcadores en el suelo separados por un metro y los jugadores han de completar la distancia pisando solamente una vez entre los marcadores. Podemos variar la distancia entre los marcadores para cambiar un poco la tendencia del ejercicio.


  • Perseguir a un compañero: para mejorar la velocidad de reacción, los jugadores se colocan por parejas uno delante del otro en posiciones específicas (estirados, sentados o de espaldas) y al aviso del entrenador, un jugador intenta escapar mientras el otro le persigue.


Cada semana se podrían dedicar unos minutos de alguno de los entrenamientos para potenciar esta habilidad intentando variar entre la velocidad de desplazamiento, de reacción, de aceleración... Y como ya sabemos, es bueno que los jugadores entiendan que también es necesario entrenar este tipo de acciones que les permitirán ser mejores jugadores.

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