Claves para gestionar un buen entrenamiento de fútbol base

Además de los aspectos relacionados con la metodología o los objetivos que se quieran trabajar y de la correcta preparación de las sesiones de entrenamiento, también es importante tener en cuenta que los entrenadores deben saber gestionar a las personas que forman el grupo.

Para buscar un resultado eficiente y productivo de las sesiones de entrenamiento, los entrenadores deben prepararlas correctamente intentando improvisar lo menos posible. Sí que deberían ser capaces de adaptarse a posibles situaciones extraordinarias como contar con menos jugadores de los deseables o cuando un ejercicio no sale como el cuerpo técnico esperaba. Pero los entrenadores deben planificar adecuadamente las sesiones en función del momento de la temporada, de los objetivos inmediatos a perseguir y de la situación del equipo en general.


Además de la necesaria preparación de las sesiones, entre otras cosas para ganarse la confianza del equipo, es vital que los miembros del cuerpo técnico sean conscientes de que son formadores de personas y de que también tienen la misión de gestionar un grupo. Esta tarea dificulta en cierta medida las labores de los entrenadores pero aporta más beneficios a los jugadores y a los propios miembros del cuerpo técnico. Por eso deberán tener en cuenta que no están entrenando a máquinas y que además de las propias dificultades de la práctica del fútbol, los jugadores pueden tener circunstancias especiales fuera del campo que se deberían tener en cuenta en la forma de tratarles y exigirles.


Cuando un entrenador dirige a un equipo de niños y niñas muy jóvenes quizás deberá tener más en cuenta la gestión de las personas que los aspectos propiamente deportivos y en ese sentido, existen unas claves que le ayudarán a gestionar lo mejor posible tanto el grupo como el entrenamiento.

Claves para la gestión del grupo durante el entrenamiento


  • Comunicación: especialmente cuando se dirige a un equipo de edades muy tempranas, es importante adecuar la comunicación y el lenguaje utilizados. Sí que es bueno que los jugadores se vayan familiarizando con las palabras más técnicas y específicas pero también es deseable acompañar estar explicaciones con otros sinónimos más fáciles de entender y con breves aclaraciones.


  • Demostración: incluso para edades más avanzadas, una demostración rápida de la explicación teórica puede ayudar a que el desarrollo del entrenamiento sea mucho más fluido y los objetivos del entrenamiento más claros. Cuando los más pequeños vean de que trata el ejercicio realmente, estarán más liberados para realizarlo.


  • Orientación: para gestionar correctamente el grupo, es importante que la manera de realizar las charlas o las explicaciones sea la adecuada desde el principio. El entrenador es la persona que dirige estas conversaciones y todos los jugadores deben saberlo y estar en buena disposición para escuchar y ver todo lo que dice. Así se evitarán posibles distracciones y el mensaje llegará mejor y más rápido.


  • Los tiempos muertos: en el entrenamiento y para mantener la concentración y motivación de los jugadores, es básico que durante los ejercicios no se produzcan tiempos muertos excesivamente largos o muchas colas en los ejercicios. Pormlo tanto, este es otro aspecto a tener en cuenta en la programación de los entrenamientos.


  • Los juegos: potenciar los juegos durante la parte inicial de los entrenamientos ayudará a relajar el ambiente, fomentar la relación entre los jugadores, empezar el calentamiento y a inculcar en cierta medida una competitividad sana.


  • Los castigos: la gestión de los posibles castigos es un tarea complicada porque si bien ciertos comportamientos deben tener sus consecuencias, los entrenadores no pueden basar su gestión de acciones relativamente negativas con sanciones o según que tipo de correctivos.
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