¿Cómo entrenar tu pie menos hábil?

Todos somos zurdos o diestros y eso tiene consecuencias claras en el fútbol. Siempre los jugadores preferirán patear con un pie en específico, lo cual les puede costar mucho en un partido.

En el fútbol actualmente, la acción es tan dinámica y veloz que tomarse un segundo de más para pensar y acomodarse con el pie habilidoso te podría costar un gol o un mal saque. Por ello, es siempre imperativo, sobre todo para los delanteros y atacantes, desprenderse de la dependencia única a un solo pie. Ambos deben estar lo suficientemente sincronizados con los movimientos requeridos para que den respuestas seguras. A continuación, vamos a apuntar algunos ejercicios que te ayudarán a controlar mejor el balón con los dos pies y desarrollas una habilidad de ambidiestro:

 

  • Paseo con el balón: para aquellos que no son muy habilidosos con los dos pies, una buena manera de comenzar es pasear, llevar y dominar el valor por largas distancias de un campo de fútbol, pero con su pie menos habilidoso, eso obligará a los músculos a desarrollarse debidamente en la medida que se sigue movimiento esa parte del cuerpo.
  • Dominio de balón: hacer conteo de dominio de balón en el aire es un ejercicio sensacional, porque mueves en sincronía las dos piernas mientras mantienes el balón en movimiento. Ayuda a la concentración a un buen dominio de tus movimientos y habilidades individuales. Además, uno de los mayores bonos, es que no toma demasiado tiempo y lo puedes hacer en espacio reducidos.
  • Practicas de tiros libres y penales: los ejercicios con pelota quieta te ayudarán a que domines la dirección del balón y a dónde la deseas disparar. Como la pierna opuesta no tiene tanta destreza, los primeros disparos saldrán desviados, con poca intensidad y sin curvatura. Sin embargo, luego de patear muchas veces al arco y mucho entrenamiento, empezará a afinarse y madurar los movimientos en tu pierna.
  • Capacidad de resolución doble: es usual durante los entrenamientos hacer ejercicios colectivos. Los ensayos de partidos son un buen momento para darle una oportunidad a tu pierna menos hábil. En caso de que te encuentres dentro del área y debas patear al arco, incluso aunque sea con el pie débil, hazlo con fuerza. Los ejercicios en situaciones reales crean un estímulo que ayuda física y psicológicamente a sobrellevar esta presión.
  • Estimulación: fisioterapeutas y quiroprácticos dicen que la mejor manera de hacer que una parte del cuerpo se pueda regenerar, o bien potenciar sus capacidades físicas, es a través del estímulo. Una serie de masajes y contacto con las manos ayuda a que todas las partes de tu pie se comiencen a habituar al movimiento ante situaciones que no estilaba previamente.


Esperamos que estos consejos sencillos de ejercicios te permitan tener un mejor control de la bola sobre el campo de juego. El objetivo es hacer que el pie menos hábil se exponga a escenarios novedosos, en los cuales, permite que los movimientos sean menos rígidos, más fluidos y rápidos. De modo que las resoluciones sean más efectivas, intenta aplicar cada uno de ellos a tus rutinas.

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